Hoy nos adentramos en el jugoso mundo de los clubes de Esports. Para los lectores no seguidores de deportes electrónicos, este artículo será muy útil. O al menos, eso esperamos. En esta ocasión nos centraremos en el mercado español. Hablaremos de los clubes más importantes a nivel nacional. Mención especial recibirán Origen y G2: clubs españolel aunque con sede fuera de España.

Para empezar conviene destacar lo siguiente: “clubs de esports” hay muchos. Muchísimos incluso. A pesar de eso, un porcentaje pequeño puede ser considerado “club profesional”. La inmensa mayoría de la escena española tiene un denominador común. Este no es otro que la carencia de profesionalidad.

La mayoría de los clubes surgen por la unión de varios amigos que quieren unirse de alguna manera para competir. En ese caso, crean una cuenta de Twitter y crean un escudo. A partir de ahí, ya son un club de esports. Al menos, desde su punto de vista. Esta dinámica se repite en la mayoría de los casos. Más adelante, llegan las necesidades económicas, la búsqueda de patrocinadores, el fracaso en la búsqueda y la desaparición como club. ¿El resultado? Unos jóvenes que han desperdiciado algo de dinero pero se han divertido.

Frente a este tipo de clubs, están las organizaciones profesionales. Su nacimiento es diferente. Empiezan con recursos económicos que les dan apoyo para lograr sus objetivos. Estos clubes entran directamente en ligas importantes con jugadores que cobran por jugar. El grupo de clubs en esta situación es pequeño y selecto. En España puede haber, a lo sumo, unos veinte. Algunos de los más importantes serían: Vodafone Giants, Mad Lions, Movistar Riders o Team Queso.

Las organizaciones profesionales

Estos clubes están en una posición de ventaja frente a sus rivales amateurs. Su capacidad económica les permite tener grandes jugadores. Esto repercute en la repercusión del club, lo que llama a patrocinadores. Y la llegada de patrocinadores genera más dinero. En definitiva, una rueda difícilmente accesible para los amateurs. A pesar de estos cálculos, los beneficios económicos no se consiguen fácilmente. Si bien es cierto que los ingresos llegan, los costes también están presentes. Tanto es así, que diversos clubes de primer nivel experimentan situaciones económicas delicadas antes de tener beneficios económicos.

Los clubes más importantes de la escena nacional suelen tener una sede fija. Unas oficinas en Madrid, Barcelona, Málaga o Valencia en las que trabajar. Además, muchos poseen “Gaming House”. Una casa habitada por jugadores en la que las rutinas están perfectamente marcadas para obtener el máximo rendimiento de los “gamers”.

Los equipos de origen español que no tienen su sede en España son G2 y Origen. G2 fue fundado por “Ocelote”, quizás el mejor jugador de la historia de España. Actualmente, este equipo tiene su sede en Berlín. Está obligado a hacerlo. Compite en LEC (European League of Legends Championship). Origen está intervenido por capital de diversas parte del mundo, entre ellos Dinamarca. Uno de sus accionistas es el ex-futbolista Álvaro Arbeloa. Este club también compite en LEC.

Esta competición es algo así como la Champions League de los esports. Los mejores clubes de Europa compiten para determinar al campeón del continente. Un requisito clave para participar es estar situado en Berlín. Así lo hizo “Ocelote”, trasladando su organización y jugadores a la capital de Alemania.

Este ha sido un pequeño repaso sobre la situación de España en cuanto a clubes. La situación de los clubes amateurs daría para escribir mucho más. También se podría ampliar información sobre los clubes profesionales. Todo eso sucederá en entregas venideras.